jueves, 20 de abril de 2017

Un dia en Ottawa, la capital de Canadá



Durante nuestro viaje por la costa este de Canadá llegamoa a la ciudad de Montreal, donde teníamos el vuelo de entrada y salida del país y donde establecimos nuestra base para movernos por la zona. En una semana visitamos les ciudades más importantes: la propia Montreal, Quebec, Toronto (tomamos un vuelo con una stopover de un día a esta ciudad de vuelta a Barcelona) y Ottawa, la capital del país.

La ciudad de Ottawa, seguramente en términos turísticos, ha estado eclipsada por otras ciudades canadienses, como Vancouver, Quebec, o Montreal. Todas ellas con un gran atractivo cultural, pero que no tienen nada a envidiar a la capital de Canadá. Es justo decir que esta urbe de 800.000 habitantes es una ciudad llena de jóvenes estudiantes y que, como sus vecinas Montreal y Quebec y otras muchas ciudades canadienses tiene un cierto aire urbano europeo y grandes zonas verdes donde disfrutar del tiempo libre. Destaca también la diversidad cultural con los antiguos barrios de Chinatown y Little Italy, y actualmente encontramos también grande parte de población africana, el Caribe, de Europa del este y del sudeste asiático. Esto hace que encontramos una buena y amplia oferta gastronómica de muchas partes del mundo. ¡Muy buenas razones para plantearse ir a vivir en el Canadá!



De hecho, hacer una escapada de un día desde Montreal para pasar el día en Ottawa es una muy buena opción. Lo mejor de todo es que se puede hacer paseando sin tener que coger ningún tipo de transporte, y a pesar de que no hayamos entrado en los edificios, da tiempo de ver las atracciones principales de la ciudad, que ahora a continuación os explicamos.


Qué ver en un día en Ottawa


Parliament Hill

Según nuestro punto de vista, el Parlamento es la atracción más fotogénica de la ciudad. Es en este edificio donde se encuentra la estructura más alta de la ciudad: la icónica Peace Tower, una torre imponente que se encuentra en el edificio principal, el Center Block. Ante el Parlamento hay una gran explanada de césped que invita a tumbarsese y pasar un largo rato si hace buen tiempo, y justamente es elo que hicimos nosotros. Te interesará saber que se puede hacer una visita a las sesiones de los Comunes y del Senado donde sólo entran los primeros en llegar y que también hay visitas guiadas de 20 min previa reserva. El día de la visita aconsejamos ir con tiempo e informaros antes de los horarios en la web del Parlamento.




National Gallery:

El complejo se encuentra a tan sólo 15 minutos andando del Parlamento. Ya que la principal atracción de la ciudad es su gran oferta de museos modernos, a pesar de que en un día no da tiempo de verlos todos, sí que recomendaríamos, ir a la National Gallery, de visita obligada. Aquí se encuentra la mayor colección de arte canadiense e inuit del mundo, es una buena manera de aproximarse a la cultura inuit. Además, el edificio en sí mismo ya es una obra de arte, una de las joyas de la arquitectura moderna en Ottawa. Su estructura es de vidrio y granito rosa. Contad un mínimo de tres horas para la visita.



ByWard Market

Este pintoresco mercado con puestos de flores, frutas y verduras alienadas por colores y formas como si se trataran de obras de arte es una de las visitas que disfrutaréis más. ¡De hecho, os darán unas enormes ganas de hacer fotos y de comer todo lo que veis! El mercado es uno de los más antiguos de Canadá, ya que existe desde el 1820. Es el lugar ideal para perderse un rato paseando, hacer compras y para comer algo en alguno de los restaurantes que hay en el Byward Market Building.



El Rideau Canal

El Rideau Canal es una de las mejores atracciones de la ciudad por sus dimensiones y su historia. Con 175 años de antigüedad, este sistema de canales, ríos y lagos de 200 km. conecta Kingston con Ottawa a través de sus 47 exclusas. En aquella época, su construcción fue una gran proeza, ya que estuvieron trabajando 400 hombres en una zona donde se encuentra el Escudo Canadiense, una de las formaciones rocosas más duras del mundo.

Si paseas por los alrededores del Rideau Canal podrás disfrutar de una de las mejores obras de ingeniería de la ciudad, viendo el funcionamiento de sus esclusas. En invierno, este canal se convierte en la pista de patinaje más grande del mundo y se celebra el festival Winterlude, donde toda la ciudad participa para crear un gran pueblecito hecho de hielo. Hacer coincidir tu visita invernal con este festival puede ser toda una experiencia.



Universidad de Ottawa

Ottawa se caracteriza para ser una ciudad universitaria y con ambiente muy joven y estudiantil. Hacer coincidir la visita con un día laborable para pasar por la zona universitaria es una buena oportunidad para ver cómo es la parte más dinámica de la ciudad. No está de más aprovechar las zonas verdes que tienen las universidades para tomer un bocado o descansar.



Información práctica

- Horarios de visitas e itinerarios por Ottawa:Si echas una ojeada a la web de Turismo de Ottawa puedes encontrar más información para planificar tu visita a la ciudad y los itinerarios más acorde a tus intereses.


- Com llegar a Ottawa: desde Montreal salen buses casi cada hora, pero es recomendable reservar los billetes con tiempo. Se puede hacer a través de la web de transporte Keolis o yendo directamente a la estación de autobuses. Recomendamos reservar los billtes unos días antes, sobretodo si tu desplazamiento es en fin de setmana, ya que este trayecto se suelo llenar pronto.

A quien le guste andar, puede hacer esta ruta desde alguno de los puntos más importantes de la ciudad. Nosotros decidimos empezar desde la Universidad de Ottawa, ya que era una de las paradas que hacía el bus viniendo desde Montreal. Nos gustó ver el ambiente estudiantil del día a día es tan característico de esta ciudad.


- Otros lugares de interés: Visitar las zonas de más atractivo turístico paseando es factible y recomendable, según nuestro punto de vista; y a pesar de que al final del día puedes acabar un poco cansado, vale mucho la pena hacerlo solo para tener una idea de cómo es el ritmo y el ambiente de Ottawa, una ciudad de la que no teníamos ninguna expectativa y que nos sorprendió muy gratamente. De hecho nos quedaron muchos lugares para visitar, algunos museos como el Canadian Museum of Nature, Canada Science, Tecnology Museum o el Canadian War Museum. ¡Una muy buena excusa para volver algún día!

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jueves, 6 de abril de 2017

Viajar a Irán por libre con un bebé: guía de consejos prácticos


Irán es sin duda uno de los países de Oriente Medio donde viajar con bebés es sumamente fácil, sobre todo porque la gente es extremadamente hospitalaria y le encantan los niños. Según nuestra experiencia, los iraníes con quienes hemos tenido contacto (hemos hecho couchsurfing y hemos estado muy a menudo con gente local) durante nuestro viaje nos lo han puesto todo más que fácil, ¡facilísimo! Si estás pensando en viajar a Irán con tu/s pequeño/s o pequeña/as, esta guía te será de gran utilidad. Todos los consejos te los damos a partir de nuestra experiencia.




Datos básicos de nuestro viaje

Ruta: Teherán – Qom – Kashan - Isfahán - Varzaneh – Yazd – Mashad – Teherán
Duración: 12 días (15 días contando el vuelo i/t desde BCN, haciendo una stop-over en Dubai de 12h) a Irán.
Edad de Ivet: 16 meses
Presupuesto total (2 adultos + 1 bebé): 1100 € + 1200 € en vuelos (contando 2 vuelos interiores)

Antes de salir


Mejor época para viajar a Irán:

La mejor época para ir a Irán es de octubre a abril, evitando así los meses de verano, cuando las temperaturas pueden llegar a ser realmente calurosas, llegando a los 45 C fácilmente. Desaconsejamos totalmente viajar en verano a Irán con un bebé, ya que este puede deshidratarse y pasarlo muy mal, lo mejor es evitar el calor sofocante y planificar el viaje al país cuando las temperaturas son más suaves.
Nosotros viajamos a Irán la primera quincena de diciembre, las mismas fechas que la primera vez que estuvimos en el país (que era primeros de enero), fuimos en pleno invierno. No hizo mucho frío, incluso en alguna ciudad llegamos a tener a tenir temperaturas de primavera (en Yazd hacía 22 C) y en otras ciudades llegamos a tener unos 8 C (Isfahan y Mashad), así que peor si las moscas llevávamos bastante ropa de abrigo para la pequeña (que finalmente no utilizó). Lo que sí llevávamos y que recomendamos si viajáus en invierno con bebés es una mantita bien abriga (o llevar el saquito) para cuando van con el cochecito y por si hace falta abrigarlo/la en alguna otra ocasión.



Documentación:

Tanto los padres como el/la bebé necesitan visado para entrar en Irán. IMPORTANTE: Para tramitar el visado es necesario hacerlo a través de una agencia especializada (tienen que enviar toda la documentación a la embajada de Irán, que se encuentra en Madrid). Es necesario tramitarlo con tiempo, ya que que tardan más o menos un mes para tener listo el visado.

Documentación necesaria para hacer el visado:
- Pasaporte en vigencia con un mínimo de 6 meses (a partir de tu viaje)
- 2 fotos de carné
- Seguro de viaje (¡Ojo, que hay algunos seguros que no incluyen Irán dentro de su cobertura sanitaria!)
- 1 formulario por cada miembro, llenado con los datos de cada cual (lo administra la misma agencia con quien tramitáis los visados).
- Pago del visado: el visado cuesta unos 110€ + 30 € de gastos de envío (solo se paga un envío por todos).
Actualmente si se hace un viaje con estancia en Irán de menos de 15 días, se puede tramitar el visado a la llegada en el país, en el mismo aeropuerto por menos dinero; pero no lo recomendamos, ya que las leyes pueden cambiar de un día por el otro y es recomendable llevar toda la documentación desde aquí, para evitar colas innecesarias y quizás el mal trance de que no te dejen entrar al país (y con la incomodidad que supone para un bebé estar tantas horas en un aeropuerto).

Diferencia horaria:

2,5h más respecto a Cataluña. No hay mucha diferencia en tema de horarios, además, el hecho que allí estén 2,5h más avanzados implica que a la llegada será mejor para que nuestro bebé se adapte con facilidad, ya que seguramente se dormirá un poco antes. Si viajas en invierno, como es nuestro caso, es ideal retirarse temprano y cenar pronto, ya que se hace de la noche entre las 17.30-18:00. La parte positiva es que os levantaréis temprano por la mañana y podéis aprovechar el día para hacer las visitas (contad que en muchos lugares en invierno cierran a las 16:00 o antes).


Alojamiento


Couchsurfing:

Un tipo de alojamiento muy extendido en el país que hizo de nuestro viaje una gran experiencia. Hacer couchsurfing es alojarte en casas particulares; pero más que un simple alojamiento consiste en una filosofía del viajero de compartir experiencias y conocer la otra cultura. Se basa en un intercambio desinteresado, totalmente altruista de quien te acoge. En Irán no se tiene que pagar nada para alojarte de este modo, pero en el supuesto de que ellos te ofrezcan alguna comida (o todas) sí puedes tener la voluntad de darles algo de dinero (nosotros lo hicimos en alguna ocasión).
Para nosotros hacer couchsurfing con nuestra bebé fue una de las experiencias en el país de la que guardamos mejor recuerdo, ya que tuvimos contacto con familias que tenían otros niños (¡no os podéis imaginar qué rápido se hacen amigos los niños!) y pudimos conocer su día a día.
Si utilizáis la red de couchsurfing, tenéis que saber que en invierno la gente en las casas tienen la estufa puesta en marcha al máximo, así que no hay que llevar ropa para abrigaros, pero no olvidaos de llevar toallas. Es importante saber que en Irán lo más común en la mayoría de las casas es dormir en un colchón colocado directamente encima de una alfombra en el suelo (a veces puede ser directamente encima de la alfombra), así que normalmente la cama es más dura que un colchón al que podemos estar acostumbrados. Comer en el suelo también es una costumbre muy habitual, encima de las alfombras que tienen distribuidas por toda la casa, poniendo un mantel encima. A pesar de que en las casas tienen muebles, muchas veces no los utilizan. Son simplemente "decorativos", curioso ¿verdad?.



Hoteles:

Durante nuestro viaje también nos alojamos en hoteles en las ciudades de Qom, Isfahan y Yazd (Backpacker hotel), más información sobre alojamientos en nuestra "Guía práctica de Irán". El precio de una habitación triple con baño y desayuno incluido puede oscilar entre los 30€-50€ en temporada baja, que es cuando fuimos nosotros. Lo mejor de los hoteles en Irán, es que el precio por una habitación triple suele ser el mismo que por una doble, así que recomendamos preguntar por las dos y reservar antes de ir desde alguna otra ciudad por teléfono. Muchas veces podéis preguntar en el mismo hotel donde os alojáis por si conocen de algún otro hotel a buen precio en ciudad a la que os dirigís y pedirles que os reserven una habitación

Transporte


En la actualidad es muy fácil desplazarse por Irán con transporte público. El país tiene una red de carreteras, infraestructura y flota envidiable

Autobús

Es el transporte más habitual, que recomendamos y que utilizamos. Irán tiene una buena infraestructura de carreteras y una buena red de autobuses con mucha frecuencia entre las ciudades más turísticas (Teherán, Isfahán, Shiraz y Yazd), así que recomendamos moverte en bus para los trayectos más cortos por el país. Los billetes se pueden comprar a la estación de autobuses de cada ciudad; normalmente comprando el mismo día suele haber disponibilidad, pero en épocas donde puede haber más movimiento local, Nooruz (Año Nuevo iraní) por ejemplo, es mejor reservarlo con tiempo.


Taxi:

Es el transporte ideal para hacer desplazamientos urbanos (un trayecto dentro de la ciudad no suele costar más de 2€ al cambio) y también para hacer algunas excursiones por loa alrededores de las ciudades. Recomendamos siempre pactar el precio antes de coger el taxi. En Irán no es obligatorio que los bebés/niños lleven sillita para ir en taxi, así que no hay que llevarla de viaje, salvo que se quiera alquilar coche.

Avión:

También hay una buena red de compañías y de vuelos nacionales en Irán. Creemos que es aconsejable evitar que un bebé pase muchas horas en un bus si hay otra alternativa, lo mejor es hacer que el viaje sea lo más cómodo posible. Para trayectos largos, recomendamos este medio de transporte que suele costar unos 50-70 € por persona (los bebés pagan un coste muy pequeño del billete, sobre unos 10€). Nosotros hicimos el trayecto de Yazd-Mashad y Mashad-Teherán en avión, para ahorrarnos un montón de horas en bus.

Desplazamientos urbanos:

Salvo las grandes ciudades, como Teherán, donde existe una red de metro bastante buena, en los trayectos urbanos recomendamos coger taxi. Suele ser económico y fiable (un trayecto largo de 20 minutos suele costar como máximo 2€).


Transporte del bebé: ¿cochecito o mochila?

En todas las ciudades donde hemos estado hemos utilizado el cochecito, salvo en alguna visita que requería mochila, como por ejemplo para ir a algún desierto, adentrarnos por callejones en ciudades de adobe o para subir a alguna que otra torre para ver las vistas. En estas excursiones, lo mejor es dejar el cochecito aparcado e ir a lo práctico, si no queréis cargarlo innecesariamente. ¡Imaginaos cómo debe de ser cargar el cochecito cuando hace calor!
La edad de nuestra pequeña cuando hicimos el viaje a Irán era de 16 meses y ya andaba, así que de vez en cuando la llevábamos de la mano hasta que se cansaba.



Irán no es un país adaptado a las sillas de ruedas y cochecitos: la mayoría de edificios presentan barreras arquitectónicas y únicamente los hoteles de más categoría y algún museo tienen ascensores. No son pocas las veces que se necesitan las cuatro manos de los padres para subir o bajar el cochecito, incluso para bajar de la acera al asfalto de la calle.

De todas formas, priorizamos el cochecito por encima de la mochila, no solo por la comodidad de no cargar con el bebé encima sino también para que el bebé pueda hacer sus cabezaditas o no tener que cargarlo cuando se cansa de camminar.

Comunicación con la familia

Se pueden adquirir fácilmente tarjetas SIM del país. Nosotros las compramos en el mismo aeropuerto de Teherán a la llegada, 1 MG por sólo unos 4 € al cambio, ¡un chollo! Esto nos permitía estar conectados al correo y al Whatsapp para poder estar en contacto con la familia. Respecto a las redes sociales, cabe decir que desde la primera vez que estuvimos en el país hasta el noviembre de 2016, el gobierno de Irán ya aplicaba una censura y no deja acceder, pero los iraníes se las saben todas para saltarse todas las prohibiciones. Para poder acceder a facebook, hay que descargarse el programa “Psifon Pro” y entrar desde esta aplicación.


Alimentación


Si tu bebés es menor de seis meses y solo toma leche materna, no tienes ningún problema. El alimento ya va incorporado en la madre y lo/la pequeño/a puede comer cuando quiera.

Si ya ha empezado con los triturados, en los supermercados de Irán puedes encontrar papillas, a pesar de que no es muy común que la gente local compre, ya que los bebés iraníes suelen comer siempre comida casera. Nosotros, teniendo en cuenta que nuestra pequeña en este viaje ya tenía 16 meses y comía prácticamente de todo, llevamos en el equipaje alguna papilla de verduras, frutas y cereales para mezclar con leche, sobre todo pensando en los trayectos de avión largos que haríamos, a pesar de que prefirió comer lo que nosotros comíamos. De todas formas, no es necesario llevar comida para todo el viaje, en las casas te cocinarán sin problema y te pueden calentar agua, los iraníes siempre se ofrecen a hacer todo lo que esté en sus manos.


Si tu bebé ya mastica e ingiere más sólido, ¡disfrutará con la comida iraní! (como nuestra hija). La comida iraní no es picante ni cocinan con muchas especies, así que pueden probar de todo. La cocina del país es variada: carne, verduras, frutas, arroz...Cocinado de mil maneras. Se hacen muchas sopas y platos de cazuela acompañados de ensaladas (el tomate y el pepino no falta nunca), quesos, olivas, salsa de yogurt, frutos secos... Para nosotros la comida iraní nos resulta deliciosa y de hecho hemos comido mucho y muy bien durante nuestro viaje. Suponemos que por el hecho de alojarnos en casas de gente local también hemos tenido oportunidad de probar platos muy tradicionales y descubrir cosas exquisitas. Si tenéis la oportunidad de que vuestro bebé tome comida casera es lo mejor para él/ella y también para vosotros.


L'aigua cal consumir-la embotellada. Es fácil encontrarla en cualquier tienda por 8 riales el 1,5l. Os daréis cuenta que los iraníes no beben agua durante las comidas, solo yougurt líquido, y por supuesto no beben alcohol, ya que son musulmanes.


Higiene


Pañales:
Se encuentran fácilmente en las tiendas y de todas las tallas, solo tienes que mirar según la marca que corresponda a la misma talla que tiene tu bebé. Nuestro consejo: si tu viaje no es muy largo, calcula cuántos pañales necesitarás y llévatelos desde casa (sí, lo sabemos: eso implica llevar media mochila llena de pañales, pero te podrás despreocupar del tema).


Canviadores:
En ningún lugar del país encontramos lavabos con canviadores y en alguna ocasión que preguntamos nos invitaros a cambiar a la bebé en alguna sala donde rezaban las mujeres (por ej. en el aeropuerto). En Irán siempre es la mujer la que suele cambiar al/la bebé.

Baño del bebé:
Las habitaciones de las casas que ofrecen alojamiento disponen de baño privado con agua caliente (en todas partes los hemos encontrado limpios y en perfectas condiciones). Si tu bebé es muy pequeño puedes pedir una palangana para su baño, sino lo puedes bañar contigo sin problemas.


Salud

Vacunes:
No hay ninguna vacuna obligatoria para viajar a Irán, a pesar de que esto puede variar y te aconsejamos que antes de tu viaje consultes con tu pediatra y el centro de vacunación internacional.

Seguro de viaje:
Para hacerte el visado y entrar al país es obligatorio disponer de un seguro de viaje. Este hecho te permite viajar con la tranquilidad y estar preparado en el caso de que tu bebé se ponga enfermo. Nosotros te aconsejamos siempre contratarla con Iati Seguros, que dispone además de un seguro específico para familias y da cobertura en Irán (otros seguros no tienen cobertura en el país). Si la contratas a través nuestro enlace, obtendrás un 5% de descuento.

Neceser:
En el necesser de tu bebé no puede faltar el protector solar y el repelente de mosquitos (ambos específicos para bebés), si viajas durante los meses más cálidos. Tampoco olvides un sombrero para proteger tu pequeño/a de el sol, sobre todo si vais a algún desierto o pasáis todo el día fuera. Piensa en darle de beber agua a menudo (o en su caso pecho o biberón) para que no tenga problemas de hidratación.

El protector solar (factor 50) y un par de sombreros protegerán a tu pequeño del sol. Si viajes durante los meses más cálidos, piensa al darle de beber a menudo para que no tenga problemas de hidratación.

Dinero

Debido de al bloqueo de EEUU, en Irán no se puede sacar dinero de los cajeros, así que piensa que tendrás que llevar todo el dinero que necesites para tu viaje encima en metálico. Sí que se puede pagar con tarjeta en algunas agencias, pero lo mejor es llevar dinero de sobra por si acaso lo necesitas.


*Nota: cambio de moneda en diciembre de 2016- 1€= 34,53 riales


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domingo, 26 de marzo de 2017

Ecuador, la selva amazónica

De las experiencias que más me marcaron del viaje a Ecuador seguramente fueron la visita a la selva amazónica, en la zona del Cuyabeno. Gaby había reservado una estancia en unas de las cabañas. Viajamos de Quito a Lago Agrio en autobús y llegamos a las 4 de la madrugada al pueblo donde nos tenía que recoger una caravana. Teníamos que esperarnos en el hotel de Mario, pero hasta las 5 no nos dejaba entrar y Gaby utilizó aquello de "Venga amiguito, ¿No nos dejará aquí fuera a dos chicas solas como nosotras?" Y nos dejó entrar a sentarnos, mientras preparaba el desayuno y nosotros mirábamos un programa de mañanas donde cantaban la canción de "Todos los días sale el sol" de Bongo Botrako como carta de entrada y a mí me hizo mucha gracia.


Una furgoneta nos recogió y nos llevó al campo base, junto con dos chicas australianas y una pareja también de Australia. Una vez allí nos esperaban unas canoas y un recorrido con lluvia de la selva, mientras nuestro guía el Galo nos enseñaba los monos, los perezosos, el yellow headed titimonkey, que quiere decir "monos de cabeza amarilla". La gracia es que muchos animales tienen el nombre del mismo color que son. Los "dormilones", las mariposas de mil colores… nos explicaba que había vivido hasta los 10 años en una comunidad indígena hasta encontrar el trabajo de guía. Nuestra cabaña era espectacular, parecían casetas de la selva de la Pocahontas. Tienen mucho respeto por mantener la biodiversidad del lugar y el agua se aprovecha de la lluvia y a su vez utilizan energía solar. Todas las cabañas tenían ducha con agua caliente y lavabo, y en la cama había mosquiteras.


Había una zona común donde comíamos, y la verdad es que la comida estaba buenísima. A partir de entonces, compartimos la experiencia con un grupo de 8 personas más, una familia de franceses de la isla de Guadalupe de las Islas Medas y los 4 compañeros australianos de la furgoneta.


Vimos de todo. Tocamos serpientes, vimos y nos bañamos entre delfines, arañas gigantes, un caimám...Probamos hormigas con gusto a limón, termitas, fumamos de un palo de un árbol, nos pintamos con tallos y troncos naturales, vimos más monos que se movían en grupos de 80 o 90, hicimos el "tarzán" con lianas, hicimos kayak en una canoa y vimos puestas de sol impresionantes.

Una experiencia inolvidable y nunca mejor dicho, salvaje.




Para acabar, he hecho una lista con los imprescindibles (con los que me encontré) para ir a la selva:

- Antimosquitos
- Crema solar, gorra para el solo y gafas de sol
- Bañador
- Botas de agua (en algunas cabañas te las dejan)
- Chubasquero (en algunas cabañas también te dejan)
- Botella o cantimplora con agua
- Chancletas de agua (en la canoa se te mojan los pies sí o sí)
- Algo de dinero por si quieres comprar algo
- Libreta, boli y cámara
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"Viajo desde que era muy pequeña. Es una pasión de mis padres que hemos heredado toda la familia. Viajar me hace sentir libre, me encanta conocer a gente nueva y aprender y sorprenderme de lo que pueda pasar, sobre todo si es con gente autóctona del país o para visitar amistades que viven allí. Planifico el vuelo, el dinero, las fechas y el lugar donde dormir, pero para el resto me dejo llevar, todos los países me atraen y siempre procuro levantarme temprano e ir a dormir bien tarde cuando viajo." Núria es nuestra invitada del mes de marzo y le hemos cedido el blog para explicar su viaje en Ecuador. - Enric y Celia


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viernes, 17 de marzo de 2017

Ecuador. La comida, los volcanes y las cascadas.

Cuando viajas sola y conoces a alguien del país que te acompaña y te enseña rincones del lugar donde estás, eres una persona privilegiada porque puedes hacer una inmersión en la cultura del país mucho más plena. La familia de Gaby me acogió con los brazos abiertos y me enseñaron un montón de palabras y sabores que desconocía. Parece mentira que aunque todos hablábamos español, muchas veces me costaba seguir el hilo de la conversación si hablaban muy rápido entre ellos.
Visité la ciudad natal de Gaby, Ambato, y su madre nos preparó una súper comida típica de Ecuador: plátano frito (tienen muchos tipos de plátano), cangrejo, "encebollado" (sopa con cebolla y a veces carne que a menudo comen para pasar la resaca), y también unas palomitas que las mojabas en la salsa...


Durante los días que estuvimos en Ambato visitamos la ciudad e hicimos algunas excursiones. Una de las que me gustó más fue la visita a la ciudad turística de Baños, que se encuentra en un valle junto a una cascada y aguas termales y del volcán Tungurahua, todavía ahora activo. Allí probé varias comidas y descubrí la 'melcocha', que es una tira de azúcar de colores.


Alquilamos unas bicicletas e hicimos una ruta por el valle de Baños. El tiempo varía mucho en pocos minutos e hicimos el recorrido entre sol, lluvia y viento. A medida que íbamos avanzando, íbamos encontrando pequeñas atracciones. Desde norias, como las de la feria, a puenting o supertirolinas. Digo supertirolinas, porque lo son y se llaman 'canopys'. No sé si habréis visto la película de "Divergente", cuando la protagonista supera la última prueba para formar por su grupo y se tira por una tirolina totalmente estirada. Pues me refiero a eso. Una tirolina que pasaba por encima de la cascada 'El manto de la Novia' a un par de kilómetros de altura sin una red debajo. Podías hacerlo del tirón o sentada. Si buscáis en youtube encontraréis imágenes de gente que lo ha hecho. Una experiencia brutal. Después vuelves con la 'Tarabita' que es como una especie de "telehuevo" de los de las pistas de esquí, pero a cuerpo descubierto.


Una vez volvimos a Quito, fuimos de excursión a Otavalo, al mercado de mil colores de productos hechos a mano. Es un pueblo que visitan mucho los norteamericanos, los 'gringos' como los denominan en Ecuador y es el espacio perfecto para comprar recuerdos y jugar a buscar el precio más bajo.

Ecuador es un país muy diverso y el tiempo varía mucho según la zona donde te encuentras. Tiene volcanes que todavía se encuentran activos, como el Tungurahua en Baños y muchos otros que se han convertido en actractivo turístico por su belleza. Es el caso del Quilotoa, que se encuentra a 3.814 metros de altitud. No sé si fue debido a la mezcla de comidas o el mal de altura, pero fue el día que me tomé una de las pastillas que me había comprado en la farmacia antes de viajar. El Quilotoa se puede visitar y puedes bajar hasta el cráter que ahora es un lago de 250 metros de profundidad y unos 9 km de diámetro donde la gente hace cayac o se baña. Los minerales que han quedado del volcán, hacen que el agua parezca de color verde cuando le ilumina el sol.


El día que fuimos nosotros hacía mucho sol, pero también viento que levantaba la arena del suelo. Bajamos, yo diría que unos 1.000 metros de desnivel con mucho polvo y pusimos los pies en el lago. Hay gente que acampa o hace alguna ruta por allí. Personas de la comunidad de Quilotoa sacan provecho y conducen los burros previo pago de 15 dólares. Están todos fuertísimos, pequeños y grandes, hombres y mujeres, van arriba y abajo subiendo a gente, todo el camino andando. Lo hacen unas 8 veces al día, según nos dijo un señor que tenía un burro. Nosotros decidimos subir a pie. Tardamos una hora y media, y llegamos bien empolvadas arriba, de la arena que levantaban los burros cuando pasaban. Íbamos con las sobrinas de Gaby, de 8 y 9 años cada una y al principio se estuvieron quejando mucho que por favor les pagáramos un burro, pero vieron que no lo haríamos y decidieron callar y seguir subiendo. Llegaron antes de que nosotras dos. Cuando llegamos arriba nos hicimos la foto de la victoria y fuimos a tomar un "canelasso" (una especie de té caliente de canela en el que si quieres te añaden alcohol).



Núria también ha escrito:

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"Viajo desde que era muy pequeña. Es una pasión de mis padres que hemos heredado toda la familia. Viajar me hace sentir libre, me encanta conocer a gente nueva y aprender y sorprenderme de lo que pueda pasar, sobre todo si es con gente autóctona del país o para visitar amistades que viven allí. Planifico el vuelo, el dinero, las fechas y el lugar donde dormir, pero para el resto me dejo llevar, todos los países me atraen y siempre procuro levantarme temprano e ir a dormir bien tarde cuando viajo." Núria es nuestra invitada del mes de marzo y le hemos cedido el blog para explicar su viaje en Ecuador. - Enric y Celia


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