jueves, 4 de enero de 2018

Propósitos viajeros para el 2018


El año 2017 se acaba y como cada enero por estas fechas, tenemos bastantes deseos viajeros que nos gustaría hacer realidad en los próximos 365 días. Mirando atrás, nos damos cuenta que hemos podido cumplir muchos de los propósitos viajeros que en el 2017 que teníamos en mente.


Este 2018, hemos querido plantearnos unos propósitos viajeros que creemos a nuestro alcance. Aunque de que si cumplimos tan solo la mitad ya nos daremos por satisfechos. Estos son nuestros 10 propósitos viajeros para el 2018:

1) Hacer un viaje de relax

La intención es hacer un viaje de aquellos en los que no tienes que planificar nada, sino solo decidir en cada momento lo que nos apetece hacer. Muy pronto podremos disfrutar de este viaje de relax, en un rincón muy remoto...¿Dónde será?


2) Visitar algún lugar curioso abandonado

Lo reconecemos. Nos estamos volviendo unos viajeros frikies. Tanto, que ahora nos gusta visitar lugares abandonados que tengan alguna historia interesante destrás. Empezamos visitando Kupari, una bahía de hoteles abandonados cerca de Dubrovnik (Croacia) y el tema nos ha enganchado. Residencias urbanísticas, prisiones, circos y cementerios abandonados han sido nuestras visitas más extrañas, curiosas y (hay que decirlo) de las que más hemos disfrutado en nuestros viajes. Así que si encontramos algún lugar abandonado cerca del destino donde vamos, serás testigo de nuestra visita friki, ya que compartiremos alguna fotografía e historia a través de nuestras RRSS.


3) Tener contacto con la naturaleza

Nos encanta la natura, pero a raíz de tener a nuestra pequeña, cada vez somos más conscientes que  los niños disfrutan mucho en espacios al aire libre. Por eso, intentaremos hacer algún viaje o escapada a la montaña o Parque Natural donde Ivet pueda correr, jugar y todos respiremos aire puro por unos días.


4) Ir a una destinación de playa

El propósito de ir a un destino de playa cuando nosotros vivimos en Barcelona no es difícil de conseguir. Tenemos que decir que la ciudad condal nos gusta mucho, aunque nos estresamos un poco cada vez que hemos ido a la playa de nuestra ciudad. A menudo hay mucha gente y nosotros somos más bien de ir a lugares más tranquilos. Así que el objetivo concreto de este propósito es ir a una playa prácticamente desértica. ¿Lo conseguiremos?


5) Ir a una destinación de frío (y si puede ser, ¡con nieve!)

A pesar de que la época invernal es ahora y todavía no tenemos ningún destino planificado ni billete de avión reservado para ir a un destino donde haga muy frío o haya nieve, esperamos encontrar un hueco y hacer alguna escapada para que nuestra pequeña pueda ver de nuevo (el año pasado fuimos a Sierra Nevada, Granada) la nieve. Un elemento con el que los niños disfrutan mucho, haciendo muñecos, tirándose en trineo o cualquier otra cosa que se nos ocurra.


6) Descubrir rincones cercanos

Cataluña está llena de lugares que no tienen nada a envidiar al resto del mundo. Parques Naturales, ciudades con mucha historia y un patrimonio cultural único que hacen de este país una de los destinos más visitados de Europa. Y nosotros, a pesar de que viajamos tanto como podemos, tenemos todavía mucho lugares para descubrir del país; así que este año esperamos conocer algún lugar cercano en el que todavía no hayamos estado.


7) Visitar o recibir en casa algún amigo conocido durante un viaje

Volver a ver amigos que hace tiempo que no vemos nos hace especial ilusión. De hecho, este es un propósito que ya hemos cumplido alguna vez: hace dos años en nuestro viaje Xile y Rapa Nui nos reunimos con Álex, Naty, Jano, Paki y Mª José, que conocimos respectivamente en el viaje de vuelta al mundo y Filipinas. El año pasado en Isfahán (Irán) volvimos a ver a a Ali después de tres años. A Massimo y a Maria de Turín, que conocimos también en la vuelta en el mundo. A Mariló la visitamos en su pueblo, Ayelo de Malferit; o a José David, catalán con el que coincidimos en Gili Air, Indonesia. Nos gustaría mucho poder volver a coincidir con ellos y con tantos otros que hace tiempo que no vemos y de los que guardamos un buen recuerdo.


8) Seguir teniendo contacto con la gente local

Para nosotros esta es una de las fórmulas para disfrutar de un viaje al 100%. Las mejores experiencias de nuestros viajes están relacionadas con la gente que hemos conocido. Y son las más especiales. De hecho, nos gustaría volver a muchos lugares donde hemos estado (como Irán, Chile o Cuba, por ejemplo), donde la gente local nos recibió de la mejor manera posible.


9) Cuidar la salud

Quizás nadie lo piensa, porque somos (ya no tan) jóvenes, pero para poder viajar y disfrutar al máximo de tu tiempo se necesita una buena dosis de salud. Por eso queremos añadir el propósito de cuidarnos algo más: comer sano, andar más, dormir más, intentar no coger una gripe... Y así conseguir estar en perfectas condiciones. ¡El cuerpo y la mente también son importantes!


10) Viajar con cobertura sanitaria

No es un propósito viajero nuevo, pero nos gusta recordarnos a nosotros mismos que siempre es mejor prevenir que curar. Por eso, en nuestros viajes, siempre llevamos una cobertura sanitaria por lo que pueda pasar, y creemos que la mejor. Por eso siempre llevamos con nosotros el seguros de viajes Iati que da servicio en cualquier país donde vayas y te atiende las 24 horas. Si la contratas a través de nuestro enlace, obtendrás un 5% de descuento.

Por un año lleno de viajes, ¡que tengáis un feliz 2017 viajero!


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martes, 19 de diciembre de 2017

Momentos viajeros del 2017


Si el pasado año 2016 tuvimos la gran suerte de poder viajar a muy lugares donde ya habíamos estado anteriormente solos en pareja y que para nosotros eran muy especiales (como Estambul, Chile e Isla de Pascua o Cuba), este 2017 ha sido un año mucho más innovador para nosotros, visitando países en los que nunca habíamos estado. Asia ha sido la gran elegida (uno de los continentes que más alegrías viajeras nos ha dado siempre), pero también destinos no muy conocidos que nos quedan más cerca y que llamaban nuestra atención. Hemos seguido viajando en familia y compartiendo el blog nuestra experiencia de viajar con un bebé, aunque cuando nuestra pequeña cumplió los dos años ya podíamos decir que era más una niña que un bebé. Muy curiosa por todo lo que le rodea, como todos los niños.


¡A continuación hacemos un resumen viajero de este 2017!

Enero: Granada

Aunque parezca mentira que no hayamos ido antes, era la primera vez que visitábamos Granada, y y esta vez con Ivet. La Alhambra, su ambiente de barrio, sus baños árabes y sus tapas acompañadas de cerveza (o a la inversa) nos sedujeron. Así como Sierra Nevada, la montaña más cercana que tienen los granadinos para ir a esquiar, justo al lado de la ciudad. Hicimos una escapada de un día la donde Ivet se tiró en trineo e hizo un muñeco de nieve por primera vez. Aquí hicimos un viaje a nuestra infania y recordamos que tocar el hielo y la nieve puede ser una experiencia muy divertida para un niño/a.


Abril: Corea del Sur y Pekín (China)

Corea del Sur es uno de los países que nos ha sorprendido más gratamente (debido a que pensábamos que se parecería mucho a Japón, donde ya habíamos estado) y en el que encontramos la mezcla de un modernismo urbano ya la vez historia del país en sus palacios y tradiciones. Como la villa de Yandong, un pueblo con una forma de vida y costumbres muy tradicionales. Ivet aprendió a decir "adiós" en coreano, ya que lo pronuncia igual que los coreanos: ¡ANIOOO!


Mayo: Moldavia y Transnistria

Poco sabíamos del país con menos turismo de Europa hasta que empezamos a leer sobre Moldavia. Aparte de ser uno de los países preferidos por los amantes del vino (tiene la bodega subterránea más larga del mundo, con 170 Km), junto a éste existe Transnístria, una república no reconocida donde se respira todavía un ambiente soviético que parece de otros tiempos.


Junio: Malta

Uno de los países más pequeños de Europa que siempre nos había llamado la atención por su legado inglés y porque conserva todavía la arquitectura y algunas costumbres ingleses de sus antepasados. Por lo menos, resulta curioso, al igual que la forma que tienen los malteses de decir adiós: algunos dicen "Bye bye!" Y otros "Ciao!" (Ivet aprendió a decirlo de las dos maneras), una mezcla entre el inglés y italiano. A la vez que se pueden ver los nombres de las calles escritos en una especie de árabe, clara influencia en la cultura maltesa.


Julio: Indonesia y Doha (Qatar)

Indonesia fue uno de los países (de tantos) que queríamos haber visitado en nuestra vuelta al mundo. Su extensa geografía y el hecho de que tenga más de 17000 islas siempre nos hacía dudar a la hora de hacer un viaje y elegir destino ruta concreta. Pero esta vez nos decidimos: Sulawesi, Java, Bali y las Gili fueron nuestras islas escogidas, donde pudimos disfrutar de las tradiciones Tana Toraja (Sulawesi) los templos, los paisaje verde de los campos de arroz, los volcanes y el relax de Bali y las playas y la vida tranquila de Gili Air, a las Gili. Aquí fue donde Ivet aprendió a decir "Buda", después de ver tanto buda en todas partes y de todos colores. Nos queda tanto para ver de Indonesia que se uno de los destinos que siempre tenemos en mente.


Septiembre: Londres

Esta ciudad cosmopolita de Europa es una de nuestras favoritas. De hecho, hemos estado varias veces, muchas de ellas aprovechando (o forzando) una escala larga en alguno de nuestros viajes de larga distancia. En esta ocasión y después de cinco años que habíamos estado por última vez, quisimos hacer una escapada de tres días por el puente de la Merced (festividad en Barcelona ciudad). Optamos por ver los imprescindibles de la ciudad dando un paseo (Picadilly Circus, Big Ben, Hyde Park, Buckingham Palace, National Gallery ...) y esta vez también quisimos hacer una ruta por los mercados dominicales más alternativos de Londres. ¡Nos encantan!


Octubre: Alsacia (Francia), Suiza, Alemania y Liechtenstein

Alsacia, una de las regiones de Francia que destaca por ser una zona vinícola y para tener las poblaciones con casas que parecen de cuento, fue nuestra escogida por pasar cuatro días. Los pueblos tradicionales con casas de fachadas de colores, balcones floridos y calles adoquinadas se suceden uno tras otro en la Alsacia. Mucha gente los visita en Navidad, cuando se celebran los mercados navideños y todo queda impregnado con un ambiente de estampa invernal y decoración navideña perfecta. Nosotros hicimos una ruta por los pueblos más bonitos de Alsacia y nos acercarnos un día a Vaduz, la capital de Liechtenstein (el país vecino), vimos también Struthof (un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial en Francia), además de visitar y Rheinnfall, una de las cataratas más impresionantes de Suiza que quedan bien cercanas a la zona de Alsacia.


Noviembre-Diciembre: Taiwán y Okinawa (Japón)

Taiwán, aunque parece un país pequeño, se queda corto para los 11 días que dedicarle. Habíamos leído sobre su naturaleza salvaje y su gente educada y amable, pero lo que hemos visto nos ha desbordado nuestras expectativas sobre este destino. Ciudades de vida trepidante, edificios de récord Guinnes, mercados gastronómicos nocturnos, parajes bucólicos, monasterios, islas inhóspitas paradisíacas convertidas en prisión ... Verde y más verde. Llegamos por Taipei (Taiwán) y salimos por Okinawa (Japón), y en esta última vimos escenarios clave de la Segunda Guerra Mundial. Lugares donde, cuando descubres su historia con detalle, la visita se convierte en una de las experiencias que más marcan un viaje.



Como has podido comprobar, este año nuestros viajes han sido a destinos no muy turísticas (salvo algún viaje a Europa y la conocida Indonesia). Ahora nos estamos volviendo un poco "frikies", así que cada vez que hacemos un viaje, miramos si por la zona podemos hacer alguna "visita alternativa" yendo a edificios abandonados con alguna historia interesante detrás (residencias, circos, cementerios, cárceles, etc). Se te ocurre alguna idea sobre lugares no muy visitados y donde haya algún edificio abandonado interesante? ¡Estamos abiertos a propuestas!


Dos años en familia, dos años de viajes
Momentos viajeros del 2016
Un año en familia, un año de viajes
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Momentos viajeros de 2014
Momentos viajeros de 2013
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martes, 12 de diciembre de 2017

Ruta por los pueblos más bonitos de Alsacia


En el extremo noroeste de Francia, tocando con la frontera de Alemania y Suiza, existe un lugar donde sus pueblecitos tienen casas con las fachadas de colores, las cigüeñas anidan en sus tejados y donde caminar por sus callejuelas empedradas es como entrar en un decorado de cuento. Se trata de Alsacia, una de las regiones de Francia que destaca por sus viñedos y por tener unos pueblos con tanto encanto que te van a parecer perfectos. Ni qué decir si viajas en periodo pre-Navidades y visitas sus conocidos mercados de Navidad, que a pesar de que abunde el turismo en esas fechas, vale mucho la pena.


Nosotros no visitamos Alsacia en periodo de Navidades, pero viajamos allí en pleno otoño y debemos decir que fue todo un acierto. En esa época del año nos encantó recorrer la zona en coche porque disfrutamos de un paisaje de viñedos (omnipresente en toda la región) de colores marrones y ocres muy singular y del que volvimos totalmente enamorados. Fue un viaje de relax, en el que paramos de vez en cuando entre pueblo y pueblo para visitar alguna que otra bodega. Placeres que da gusto tener cuando no tienes prisa por llegar a ningún sitio, sino que tratas de disfrutar cada parada que te brinda el camino. Por eso sabemos que volveremos a Alsacia.


Aunque nos gusta el “slow travel” no nos perdemos nada que valga la pena, y recorrimos los pueblos más bonitos de Alsacia por este orden que en breve explicamos:


Colmar

Colmar se enorgullece de ser una de las localidades más visitadas de Alsacia. Atractivos no le faltan. Es el pueblo donde nació Frédéric Auguste Bartholdi, el escultor de la estatua de la Libertad de Nueva York, por ello podemos ver una réplica de ésta e un gran tamaño en la entrada de esta localidad.


En su casco antiguo encontramos uno de los lugares con más encanto que hemos visto en esta ruta por Alsacia: La Petite Venise (la pequeña Venecia), la zona más visitada por los turistas. Se trata de un barrio de casas tradicionales con fachadas de pintadas de colores y balcones repletos de flores que rodean el río Launch. Hay varios canales donde se puede dar un paseo en barca y ver la ciudad desde otra perspectiva. ¡Una vez lo visites, verás que los adjetivos grandilocuentes se quedan cortos para expresar tanta belleza! La Petit Venise debe su nombre a los pescadores que se asentaron en este lugar y que construyeron casas con fachadas de vivos colores y que se han mantenido intactas hasta día de hoy.


Después de ver este barrio, es buena idea pasear por Place de L'Ancienne Douane, con una bonita fuente en el centro y el emblemático edificio Koïfhus detrás. Después pasear por Rue des Marchands, donde se pueden ver las tiendas en antiguos edificios con aparadores preciosos decorados al detalle. Todo un placer para la vista. Para después llegar a la preciosa Casa Pfister (considerada como la más bonita de Colmar) y finalizar en la Catedral de Colmar.


Eguisheim

Fue elegido como el pueblo preferido de los franceses en 2013 y está incluido como uno de los pueblos más bonitos de Francia en “Les Plus Buaux Villages de France”. Está situado a tan solo 7km de Colmar, así que es una buena opción visitarlo a primera hora del día, cuando todavía no han llegado casi turistas.

La localidad de Eguisheim tiene una estructura circular, un centro con coloridas casas en calles empedradas en cuyo centro se encuentra la bonita Place du Châteu Saint-León con los restos de un antiguo castillo. Es muy fácil realizar su visita porque durante el recorrido se pueden encontrar flechas que indican el sentido de la visita y carteles informativos.

Recomendamos comenzar la visita a Eguisheim por Rue du Rempart (parte sur), justo en la entrada del pueblo, donde se encuentra la casa más fotografiada de todo Alsacia. En cuanto veas la calle, entenderás el porqué.




Riquewrh

Riquewihr es uno de los principales pueblos vinícolas de Alsacia y uno de los más bonitos. Y con razón. Es un lugar donde no puedes parar de hacer fotos porque parece talmente de cuento. Balcones llenos de flores, fachadas que parecen recién pintadas, aparadores a los que no falta detalle y (cabe decir) que las calles están más limpias que una patena. Casi ralla la perfección.

Al final de la calle principal encontramos uno de los lugares más fotografiados de Riquewirh: la Fuente Sinne (se utilizaba para lavar las barricas y recipientes de vino) y la gran Torre Dolder con un reloj en la parte interior, que podemos atravesar por su puerta de madera y salir del entramado de calles para ver parte de la antigua muralla.





Ribeauvillé

Este pequeño pueblo de repleto de coloridas casas típicas alsacianas es tremendamente turístico, pero merece mucho la pena acercarse para dar un paseo. A lo largo de su calle principal se pueden encontrar cualquier tipo de suvenir, pastelerías tan bien decoradas y con aparadores tan apetecible que no vas a poder evitar entrar y llevarte una de sus delicias. Cualquier rincón de esta localidad te va a parecer sacado de un lugar de cuento, tan perfecto….que no vas a poder parar de fotografiarlo todo.




Turckheim

Este pequeño pueblo es una joya. Nos gustó como el que más por ser quizás la localidad que visitamos de Alsacia con menos turismo y con más vida local. Un lugar por el que pasear tranquilamente y saborear cada rincón sin prisas.

El punto más importante de Turckheim es la Place Turenne en la cual se concentran varios edificios históricos: una iglesia, el Ayuntamiento y el Hôtel des Deux-Clefs (una antigua hostería). A pocos pasos de ésta hay un antiguo edifico llamado Corps de Garde, la actual Oficina de Turismo, junto con una fuente del S.XVIII fácil de localizar porque tiene una estatua de la Virgen y el niño Jesús. Perderse por las calles adyacentes a estas plazas es descubrir pequeñas sorpresas en forma de decoración casera que tanto nos gusta a los que no estamos acostumbrados a tanto detalle.



Muy cerca de Riquewihr y Ribeauvillé están los pueblos de Kaysersberg y Hunawihr, que no visitamos por falta de tiempo, pero que hemos leído que tienen un encanto parecido a estos.


Información útil para el viajero:

- Consideraciones: La región de Alsacia apenas tiene 200km de longitud y la distancia entre los pueblos puede llegar a ser tan solo de 7km. Así que realizar esta ruta es fácil y cómodo, ya que se pueden visitar varios el mismo día tranquilamente. A esto hay que añadir que las localidades tienen un tamaño muy reducido, aunque estamos seguros que vas a parar en cada casa, fuente, torre y tienda para hacer un montón de fotos. Por lo que el tiempo a dedicar en cada lugar es muy subjetivo.

Si dispones de más tiempo te recomendamos que te acerques a Estrasburgo (a 72 km de Colmar), visites Struthof (un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial en Francia) y te deleites con las vistas de Rheinnfall (una de las cataratas más impresionantes de Suiza) o incluso dediques un día a visitar Vaduz, a capital de Liechtenstein, un pequeño estado que limita con Suiza y Austria. Cualquiera de las opciones es buena para conocer un poco más esta zona. Y como siempre, cuantos más días le dediques, mucho mejor.


- Cómo llegar a Alsacia: lo más cómodo es tomar un avión a Basilea-Mulhouse, siendo el transporte más rápido. Como curiosidad, su aeropuerto se encuentra entre tres países: Francia, Suiza y Alemania, así que hay que estar atento/a a la salida que tomas.


-Transporte entre los pueblos de Alsacia:

  • Cicloturismo: es muy habitual ver grupos de cicloturistas realizando la ruta de pueblos o ruta del vino en época estival, aunque consideramos que hay que tener un mínimo entrenamiento porque por la zona hay algunas colinas a las que subir. Existe una oferta de alojamiento en casi cada pueblo, así que se pueden hacer rutas en varias etapas cómodamente. 
  • Coche: Para nosotros es la mejor opción para recorrer los pueblecitos de Alsacia. El coche es el transporte más fácil para moverte (no hay que hacer muchos kilómetros). Además, puedes parar por el camino par ver el paisaje, echar unas fotos o visitar alguna que otra bodega. Nosotros realizamos el alquiler de autos directamente en el aeropuerto de Basilea y desde allí fuimos a Colmar, desde donde nos movimos por toda Alsacia cómodamente.
  • Autobús: desde la población de Colmar hay bastante frecuencia en bus a las otras poblaciones de Alsacia (consultar horarios). Es una opción más, aunque nosotros creemos que es más cómodo moverte en coche para no estar condicionado por los horarios.
- Alojamiento: El pueblo de Colmar es un buen lugar como base para visitar los pueblos de alrededor (está a muy pocos kilómetros de los otros pueblos que nombramos), y existe una amplia oferta de alojamiento (hoteles, apartamentos, etc.) ya que es una localidad más grande. Además de ser uno de los pueblos de visita obligada de Alsacia. Si viajas en época navideña, recomendamos reservar el alojamiento con mucho tiempo, los precios suelen inflarse en esas fechas.

-Curiosidades:

  • Idioma: en Alsacia se habla mayoritariamente francés (y unos pocos saben el alsaciano, un idioma anterior al alemán). Así que todos los nombres germánicos de los pueblos, hay que leerlos con acento francés.
  • Gastronomía y vino: Las especialidades de la región son la tarte-flambée, los bretzels y los vinos alsacianos, con una amplia oferta. Así que si te gusta el tema vinícola, vas a disfrutar de lo lindo.


  • Cigüeñas: Alsacia es la región de las cigüeñas. Se encuentran por todos lados, ya que ponen sus nidos donde les place: en las casas, torres, campanarios…Por ello se han convertido en una imagen de Alsacia y encontrarás un montón de suvenires sobre ellas.



Seguro que hay muchos más pueblos de Alsacia con encanto que nos faltaron por visitar, si conoces alguno que cres que vale la pena conocer, te invitamos a que nos dejes su nombre en los comentarios.


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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Consejos para escoger un destino viajando con un bebé


Si te gusta viajar, el hecho de aumentar la familia no te quitará las ganas de seguir haciéndolo, pero es posible que te plantees muchas dudas a la hora de escoger el destino al que irás. Si hasta ahora cualquier lugar del mundo te parecía perfecto para perderte durante las vacaciones, ahora cambiará un poco la situación: ya no se trata de pensar a qué lugar irías solo/a o con tu pareja, ahora que sóis una familia aparecerá de algún lugar insospechado tu vena animal protectora y te sentirás responsable de esta personita también a la hora de viajar. Esto no significa ni mucho menos que tengas que dejar de viajar (¡nunca jamás!), pero sí que es aconsejable tener unas premisas claras a la hora de escoger el destino adecuado. Si sigues estos consejos para elegir un destino para viajar con tu bebé, seguro que empezarás el viaje con buen pie:


1) Evitar poner vacunas innecesareas al bebé

¿El país al que  nos gustaría viajar exige o recomienda poner alguna vacuna antes de ir? Uno de los criterios médicos importantes a seguir (y que, según nuestra opinión es muy importante) es no tener que poner al bebé más vacunas que las obligatorias (las que la Sanidad recomienda) para viajar. En nuestra opinión, hay tantos lugares en el mundo y tantas cosas por ver, que no importa si dejamos un destino para visitarlo más adelante, cuando el/la niño/niña ya sea más grande y las vacunas no supongan una dosis tan fuerte para ellos. Cuando crezcan aprenderán a hablar y ya podrán explicarse si alguna cosa les hace daño, cosa que ayuda mucho a los padres en el supuesto de que se encuentre mal. Evitemos situaciones no deseables que puedan afectar la salud de nuestros pequeños.

2) Informarnos de las temperaturas y el clima

Es aconsejable consultar las temperaturas que habrá en la época del año que queremos ir al destino que elegimos. ¿Es un lugar muy caluroso o muy frío? Las altas temperaturas pueden afectar al bebé provocando deshidratación y mareos. Es importante prever si vale la pena viajar allí y si le puede ocasionar molestias al bebé que no sepamos paliar. Aún así, si acabas viajando a un destino donde hace mucho calor, recomendamos evitar salir a las horas más calurosas del día, que el bebé esté protegido lo mejor posible del sol: crema solar, roba transpirable, calzado cómodo, sombrero, paraguas para tapar los rayos de sol.... También es importante escoger alojamientos y transportes con aire acondicionado (llevar una mantita por si éste es muy fuerte), dar de beber agua al bebé frecuentemente, hacer baños a menudo para sacar el calor del cuerpo y tener un poco de sentido común para evitar insolaciones.

Si se trata de un destino caluroso y además pueden haber mosquitos, en nuestro neceser, además de la crema solar, debemos llevar siempre el repelente de mosquitos (ambos específicos para bebés).

Para evitar posibles accidentes o situaciones de salud no deseables, lo más recomendable es llevar un seguro de viaje que cubra cualquier destino. Nosotros te aconsejamos siempre contratarlo con Iati Seguros, que dispone además de un seguro específico para las famílies. Si la contratas a través de nuestro enlace, obtendrás un 5% de descuento.


3) Descartar países no seguros

Cuando viajamos con bebés parece obvio que los países y lugares donde no haya una total seguridad sean desaconsejables totalmente para viajar. No debemos que exponernos a sufrir riesgos innecesarios, sobre todo con los más pequeños. Para tener una idea de cuáles son estos países, debemos informarnos previamente en fuentes fiables y mirar las noticias más recientes antes de ir.

4) Evitar lugares con altura y actividades no adecuadas para un bebé

Igualmente descartaremos viajar o hacer rutas a lugares donde haya una altura considerable (más de 2000 metros), como por ejemplo al Machu Picchu, donde subir de golpe atanta altura puede ser uno cambio muy brusco para un bebé y afectar gravemente su salud. Lo mismo pasa si lo que pretendemos es hacer actividades habitualmente para un adulto y llevar nuestro bebé, como por ejemplo ir a un concierto de música clásica o pretender visitar muchos lugares en poco tiempo. Tenemos que pensar que estas actividades o bien las podríamos hacer puntualmente uno de los dos miembros de la pareja, o quizás sea mejor posponerlas para más adelante, cuando el bebé crezca.


5) Ir a sitios con naturaleza o donde hayan animales

A los bebés y a los niños les encanta estar al aire libre y el hecho de tener contacto con la naturaleza en sus primeros años de vida es muy recomendable. Ver animales (sobre todo si es una especie que nunca han visto) es una buena motivación para viajar y una buena manera de aprender sobre ellos. ¡Si puedes hacer coincidir alguna de estas premisas en tu viaje, tu bebé lo disfrutará mucho!


6) Tener contacto con otros niños

Tanto los bebés pequeños como a los que empiezan a andar, les encanta estar en contacto con otros niños. No importa la edad, pero si en nuestro destino podemos hacer visitas a lugares donde hayan niños (parques, centros lúdicos, circos, ludotecas, etc), o bien crear situaciones en que se puedan encontrar y ver a otros niños como ellos, se lo pasarán a las mil maravillas. Aunque no se entiendan, los niños enseguida juegan juntos y este hecho puede ser positivo también para los padres, ya que estarán mucho más entretenidos que si están siempre con ellos solamente.


Una vez tengas el destino escogido, solo falta reservar los billetes de avión, tren, bus o ¡simplemente coger el coche y a disfrutar del viaje en familia!


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- Consejos para viajar en avión con un bebé
- Viajar a Cuba por libre con un bebé: guía de consejos prácticos
- Viajar a Irán por libre con un bebé: guía de consejos prácticos

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