martes, 12 de diciembre de 2017

Ruta por los pueblos más bonitos de Alsacia


En el extremo noroeste de Francia, tocando con la frontera de Alemania y Suiza, existe un lugar donde sus pueblecitos tienen casas con las fachadas de colores, las cigüeñas anidan en sus tejados y donde caminar por sus callejuelas empedradas es como entrar en un decorado de cuento. Se trata de Alsacia, una de las regiones de Francia que destaca por sus viñedos y por tener unos pueblos con tanto encanto que te van a parecer perfectos. Ni qué decir si viajas en periodo pre-Navidades y visitas sus conocidos mercados de Navidad, que a pesar de que abunde el turismo en esas fechas, vale mucho la pena.


Nosotros no visitamos Alsacia en periodo de Navidades, pero viajamos allí en pleno otoño y debemos decir que fue todo un acierto. En esa época del año nos encantó recorrer la zona en coche porque disfrutamos de un paisaje de viñedos (omnipresente en toda la región) de colores marrones y ocres muy singular y del que volvimos totalmente enamorados. Fue un viaje de relax, en el que paramos de vez en cuando entre pueblo y pueblo para visitar alguna que otra bodega. Placeres que da gusto tener cuando no tienes prisa por llegar a ningún sitio, sino que tratas de disfrutar cada parada que te brinda el camino. Por eso sabemos que volveremos a Alsacia.


Aunque nos gusta el “slow travel” no nos perdemos nada que valga la pena, y recorrimos los pueblos más bonitos de Alsacia por este orden que en breve explicamos:


Colmar

Colmar se enorgullece de ser una de las localidades más visitadas de Alsacia. Atractivos no le faltan. Es el pueblo donde nació Frédéric Auguste Bartholdi, el escultor de la estatua de la Libertad de Nueva York, por ello podemos ver una réplica de ésta e un gran tamaño en la entrada de esta localidad.


En su casco antiguo encontramos uno de los lugares con más encanto que hemos visto en esta ruta por Alsacia: La Petite Venise (la pequeña Venecia), la zona más visitada por los turistas. Se trata de un barrio de casas tradicionales con fachadas de pintadas de colores y balcones repletos de flores que rodean el río Launch. Hay varios canales donde se puede dar un paseo en barca y ver la ciudad desde otra perspectiva. ¡Una vez lo visites, verás que los adjetivos grandilocuentes se quedan cortos para expresar tanta belleza! La Petit Venise debe su nombre a los pescadores que se asentaron en este lugar y que construyeron casas con fachadas de vivos colores y que se han mantenido intactas hasta día de hoy.


Después de ver este barrio, es buena idea pasear por Place de L'Ancienne Douane, con una bonita fuente en el centro y el emblemático edificio Koïfhus detrás. Después pasear por Rue des Marchands, donde se pueden ver las tiendas en antiguos edificios con aparadores preciosos decorados al detalle. Todo un placer para la vista. Para después llegar a la preciosa Casa Pfister (considerada como la más bonita de Colmar) y finalizar en la Catedral de Colmar.


Eguisheim

Fue elegido como el pueblo preferido de los franceses en 2013 y está incluido como uno de los pueblos más bonitos de Francia en “Les Plus Buaux Villages de France”. Está situado a tan solo 7km de Colmar, así que es una buena opción visitarlo a primera hora del día, cuando todavía no han llegado casi turistas.

La localidad de Eguisheim tiene una estructura circular, un centro con coloridas casas en calles empedradas en cuyo centro se encuentra la bonita Place du Châteu Saint-León con los restos de un antiguo castillo. Es muy fácil realizar su visita porque durante el recorrido se pueden encontrar flechas que indican el sentido de la visita y carteles informativos.

Recomendamos comenzar la visita a Eguisheim por Rue du Rempart (parte sur), justo en la entrada del pueblo, donde se encuentra la casa más fotografiada de todo Alsacia. En cuanto veas la calle, entenderás el porqué.




Riquewrh

Riquewihr es uno de los principales pueblos vinícolas de Alsacia y uno de los más bonitos. Y con razón. Es un lugar donde no puedes parar de hacer fotos porque parece talmente de cuento. Balcones llenos de flores, fachadas que parecen recién pintadas, aparadores a los que no falta detalle y (cabe decir) que las calles están más limpias que una patena. Casi ralla la perfección.

Al final de la calle principal encontramos uno de los lugares más fotografiados de Riquewirh: la Fuente Sinne (se utilizaba para lavar las barricas y recipientes de vino) y la gran Torre Dolder con un reloj en la parte interior, que podemos atravesar por su puerta de madera y salir del entramado de calles para ver parte de la antigua muralla.





Ribeauvillé

Este pequeño pueblo de repleto de coloridas casas típicas alsacianas es tremendamente turístico, pero merece mucho la pena acercarse para dar un paseo. A lo largo de su calle principal se pueden encontrar cualquier tipo de suvenir, pastelerías tan bien decoradas y con aparadores tan apetecible que no vas a poder evitar entrar y llevarte una de sus delicias. Cualquier rincón de esta localidad te va a parecer sacado de un lugar de cuento, tan perfecto….que no vas a poder parar de fotografiarlo todo.




Turckheim

Este pequeño pueblo es una joya. Nos gustó como el que más por ser quizás la localidad que visitamos de Alsacia con menos turismo y con más vida local. Un lugar por el que pasear tranquilamente y saborear cada rincón sin prisas.

El punto más importante de Turckheim es la Place Turenne en la cual se concentran varios edificios históricos: una iglesia, el Ayuntamiento y el Hôtel des Deux-Clefs (una antigua hostería). A pocos pasos de ésta hay un antiguo edifico llamado Corps de Garde, la actual Oficina de Turismo, junto con una fuente del S.XVIII fácil de localizar porque tiene una estatua de la Virgen y el niño Jesús. Perderse por las calles adyacentes a estas plazas es descubrir pequeñas sorpresas en forma de decoración casera que tanto nos gusta a los que no estamos acostumbrados a tanto detalle.



Muy cerca de Riquewihr y Ribeauvillé están los pueblos de Kaysersberg y Hunawihr, que no visitamos por falta de tiempo, pero que hemos leído que tienen un encanto parecido a estos.


Información útil para el viajero:

- Consideraciones: La región de Alsacia apenas tiene 200km de longitud y la distancia entre los pueblos puede llegar a ser tan solo de 7km. Así que realizar esta ruta es fácil y cómodo, ya que se pueden visitar varios el mismo día tranquilamente. A esto hay que añadir que las localidades tienen un tamaño muy reducido, aunque estamos seguros que vas a parar en cada casa, fuente, torre y tienda para hacer un montón de fotos. Por lo que el tiempo a dedicar en cada lugar es muy subjetivo.

Si dispones de más tiempo te recomendamos que te acerques a Estrasburgo (a 72 km de Colmar), visites Struthof (un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial en Francia) y te deleites con las vistas de Rheinnfall (una de las cataratas más impresionantes de Suiza) o incluso dediques un día a visitar Vaduz, a capital de Liechtenstein, un pequeño estado que limita con Suiza y Austria. Cualquiera de las opciones es buena para conocer un poco más esta zona. Y como siempre, cuantos más días le dediques, mucho mejor.


- Cómo llegar a Alsacia: lo más cómodo es tomar un avión a Basilea-Mulhouse, siendo el transporte más rápido. Como curiosidad, su aeropuerto se encuentra entre tres países: Francia, Suiza y Alemania, así que hay que estar atento/a a la salida que tomas.


-Transporte entre los pueblos de Alsacia:

  • Cicloturismo: es muy habitual ver grupos de cicloturistas realizando la ruta de pueblos o ruta del vino en época estival, aunque consideramos que hay que tener un mínimo entrenamiento porque por la zona hay algunas colinas a las que subir. Existe una oferta de alojamiento en casi cada pueblo, así que se pueden hacer rutas en varias etapas cómodamente. 
  • Coche: Para nosotros es la mejor opción para recorrer los pueblecitos de Alsacia. El coche es el transporte más fácil para moverte (no hay que hacer muchos kilómetros). Además, puedes parar por el camino par ver el paisaje, echar unas fotos o visitar alguna que otra bodega. Nosotros realizamos el alquiler de autos directamente en el aeropuerto de Basilea y desde allí fuimos a Colmar, desde donde nos movimos por toda Alsacia cómodamente.
  • Autobús: desde la población de Colmar hay bastante frecuencia en bus a las otras poblaciones de Alsacia (consultar horarios). Es una opción más, aunque nosotros creemos que es más cómodo moverte en coche para no estar condicionado por los horarios.
- Alojamiento: El pueblo de Colmar es un buen lugar como base para visitar los pueblos de alrededor (está a muy pocos kilómetros de los otros pueblos que nombramos), y existe una amplia oferta de alojamiento (hoteles, apartamentos, etc.) ya que es una localidad más grande. Además de ser uno de los pueblos de visita obligada de Alsacia. Si viajas en época navideña, recomendamos reservar el alojamiento con mucho tiempo, los precios suelen inflarse en esas fechas.

-Curiosidades:

  • Idioma: en Alsacia se habla mayoritariamente francés (y unos pocos saben el alsaciano, un idioma anterior al alemán). Así que todos los nombres germánicos de los pueblos, hay que leerlos con acento francés.
  • Gastronomía y vino: Las especialidades de la región son la tarte-flambée, los bretzels y los vinos alsacianos, con una amplia oferta. Así que si te gusta el tema vinícola, vas a disfrutar de lo lindo.


  • Cigüeñas: Alsacia es la región de las cigüeñas. Se encuentran por todos lados, ya que ponen sus nidos donde les place: en las casas, torres, campanarios…Por ello se han convertido en una imagen de Alsacia y encontrarás un montón de suvenires sobre ellas.



Seguro que hay muchos más pueblos de Alsacia con encanto que nos faltaron por visitar, si conoces alguno que cres que vale la pena conocer, te invitamos a que nos dejes su nombre en los comentarios.


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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Consejos para escoger un destino viajando con un bebé


Si te gusta viajar, el hecho de aumentar la familia no te quitará las ganas de seguir haciéndolo, pero es posible que te plantees muchas dudas a la hora de escoger el destino al que irás. Si hasta ahora cualquier lugar del mundo te parecía perfecto para perderte durante las vacaciones, ahora cambiará un poco la situación: ya no se trata de pensar a qué lugar irías solo/a o con tu pareja, ahora que sóis una familia aparecerá de algún lugar insospechado tu vena animal protectora y te sentirás responsable de esta personita también a la hora de viajar. Esto no significa ni mucho menos que tengas que dejar de viajar (¡nunca jamás!), pero sí que es aconsejable tener unas premisas claras a la hora de escoger el destino adecuado. Si sigues estos consejos para elegir un destino para viajar con tu bebé, seguro que empezarás el viaje con buen pie:


1) Evitar poner vacunas innecesareas al bebé

¿El país al que  nos gustaría viajar exige o recomienda poner alguna vacuna antes de ir? Uno de los criterios médicos importantes a seguir (y que, según nuestra opinión es muy importante) es no tener que poner al bebé más vacunas que las obligatorias (las que la Sanidad recomienda) para viajar. En nuestra opinión, hay tantos lugares en el mundo y tantas cosas por ver, que no importa si dejamos un destino para visitarlo más adelante, cuando el/la niño/niña ya sea más grande y las vacunas no supongan una dosis tan fuerte para ellos. Cuando crezcan aprenderán a hablar y ya podrán explicarse si alguna cosa les hace daño, cosa que ayuda mucho a los padres en el supuesto de que se encuentre mal. Evitemos situaciones no deseables que puedan afectar la salud de nuestros pequeños.

2) Informarnos de las temperaturas y el clima

Es aconsejable consultar las temperaturas que habrá en la época del año que queremos ir al destino que elegimos. ¿Es un lugar muy caluroso o muy frío? Las altas temperaturas pueden afectar al bebé provocando deshidratación y mareos. Es importante prever si vale la pena viajar allí y si le puede ocasionar molestias al bebé que no sepamos paliar. Aún así, si acabas viajando a un destino donde hace mucho calor, recomendamos evitar salir a las horas más calurosas del día, que el bebé esté protegido lo mejor posible del sol: crema solar, roba transpirable, calzado cómodo, sombrero, paraguas para tapar los rayos de sol.... También es importante escoger alojamientos y transportes con aire acondicionado (llevar una mantita por si éste es muy fuerte), dar de beber agua al bebé frecuentemente, hacer baños a menudo para sacar el calor del cuerpo y tener un poco de sentido común para evitar insolaciones.

Si se trata de un destino caluroso y además pueden haber mosquitos, en nuestro neceser, además de la crema solar, debemos llevar siempre el repelente de mosquitos (ambos específicos para bebés).

Para evitar posibles accidentes o situaciones de salud no deseables, lo más recomendable es llevar un seguro de viaje que cubra cualquier destino. Nosotros te aconsejamos siempre contratarlo con Iati Seguros, que dispone además de un seguro específico para las famílies. Si la contratas a través de nuestro enlace, obtendrás un 5% de descuento.


3) Descartar países no seguros

Cuando viajamos con bebés parece obvio que los países y lugares donde no haya una total seguridad sean desaconsejables totalmente para viajar. No debemos que exponernos a sufrir riesgos innecesarios, sobre todo con los más pequeños. Para tener una idea de cuáles son estos países, debemos informarnos previamente en fuentes fiables y mirar las noticias más recientes antes de ir.

4) Evitar lugares con altura y actividades no adecuadas para un bebé

Igualmente descartaremos viajar o hacer rutas a lugares donde haya una altura considerable (más de 2000 metros), como por ejemplo al Machu Picchu, donde subir de golpe atanta altura puede ser uno cambio muy brusco para un bebé y afectar gravemente su salud. Lo mismo pasa si lo que pretendemos es hacer actividades habitualmente para un adulto y llevar nuestro bebé, como por ejemplo ir a un concierto de música clásica o pretender visitar muchos lugares en poco tiempo. Tenemos que pensar que estas actividades o bien las podríamos hacer puntualmente uno de los dos miembros de la pareja, o quizás sea mejor posponerlas para más adelante, cuando el bebé crezca.


5) Ir a sitios con naturaleza o donde hayan animales

A los bebés y a los niños les encanta estar al aire libre y el hecho de tener contacto con la naturaleza en sus primeros años de vida es muy recomendable. Ver animales (sobre todo si es una especie que nunca han visto) es una buena motivación para viajar y una buena manera de aprender sobre ellos. ¡Si puedes hacer coincidir alguna de estas premisas en tu viaje, tu bebé lo disfrutará mucho!


6) Tener contacto con otros niños

Tanto los bebés pequeños como a los que empiezan a andar, les encanta estar en contacto con otros niños. No importa la edad, pero si en nuestro destino podemos hacer visitas a lugares donde hayan niños (parques, centros lúdicos, circos, ludotecas, etc), o bien crear situaciones en que se puedan encontrar y ver a otros niños como ellos, se lo pasarán a las mil maravillas. Aunque no se entiendan, los niños enseguida juegan juntos y este hecho puede ser positivo también para los padres, ya que estarán mucho más entretenidos que si están siempre con ellos solamente.


Una vez tengas el destino escogido, solo falta reservar los billetes de avión, tren, bus o ¡simplemente coger el coche y a disfrutar del viaje en familia!


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martes, 7 de noviembre de 2017

Yangdong, una villa tradicional de Corea del Sur


Cuando decidimos ir a Corea del Sur y planeábamos nuestra ruta, estuvimos investigando sobre los pueblos tradicionales que se podían visitar y teníamos muy claro que nos gustaría visitar al menos uno y, a poder ser, que no estuviera muy lejos de la ciudad donde estábamos alojados. El pueblo de Yandong cumplía con todas las premisas.


Yandong es el pueblo tradicional de clanes más antiguo de toda Corea. Fue la casa del hijo del clan de Gyeongju y del clan de Yeogang Yi durante 500 años de historia, desde el período de los Joseon. En 1984 fue designado como Patrimonio de la Cultura Folclórica de Corea y el año 2010 la Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad junto con el pueblo de Hahoe. Y lo mejor de todo: se encuentra a tan sólo 40 minutos de Gyeongju, la antigua capital del antiguo reino de Silla, donde estaríamos unos días en nuestra ruta por el país. Así que desde Gyeongju decidimos hacer una excursión de una mañana para ver el tradicional pueblo de Yandong y de hecho fue una de las mejores decisiones de este viaje, porque volvimos maravillados.



Historia de Yandong

El pueblo de Yandong tal como lo vemos hoy se formó cuando So So (1433-1484) se estableció con la familia de su esposa cuando se casó. El clan Yeogang Yi establecerse allí cuando Yi Beon (1463-1500) se casó con una hija de Son Sonido En ese momento, era muy común que un nuevo matrimonio se mudara a la ciudad natal de la mujer. Las dos familias hicieron construir muchos edificios destacados y Yandong se convirtió finalmente en el pueblo del clan Son y el clan Yi, a medida que tenían más descendientes. La familia Son y la familia Yi construyeron sus casas en lugares privilegiados y, durante muchos años, se erigieron numerosos edificios monumentales en el pueblo de Yandong.


Además de las grandes casas de techo de azulejos, también hay muchas casas típicas en Yandong. Las casas están clasificadas por su tipo de techo: las casas de techo de teja (que costaban mucho en aquella época), donde vivían los señores, y las casas con tejados de paja, llamadas "garapjip". Aquí es donde vivían los sirvientes y los esclavos de los señores que vivían en las casas grandes con tejados. No todas las casas de paja eran pequeñas ni estaban formadas por tres o cuatro espacios, algunos estudiosos literarios que no podían permitirse las casas de techo de tejas vivían en casas de techo de paja más grandes.


Visita de la ciudad tradicional de Yandong

A tan solo 40 minutos de bus desde Gyenogju, Yandong es un pueblo bien tranquilo rodeado de campos que aún conserva bastante de la fisonomía, arquitectura e incluso muchos oficios tradicionales de Corea.


Caminando 10 minutos desde la parada donde te deja el autobús, encontramos el Centro Cultural de Yandong, una especie de museo donde se pueden ver varias maquetas de las como eran las casas de hace 5 siglos y también una exposición de fotografía y dibujos que explica los oficios en la zona rural y el día a día de la vida en el campo. Una vez saliendo del museo, a un lado del paseo hay una pequeña caseta donde venden los tickets para acceder al pueblo y te dan un pequeño plano de Yandong donde aparecen las casas más destacables. Entendimos que el dinero de la entrada estaban destinados a la conservación de éste y de la comunidad que vive, lo que creemos bastante lógica. Hemos de decir que nosotros en ningún momento nos pareció un pueblo artificial creado por la atracción del visitante.

Para empezar la visita del pueblo tradicional más grande de Corea del Sur, nos guiar con el plano que nos habían facilitado a la entrada para localizar las casas más importantes. En este plano se indican las diferentes zonas que forman el pueblo, cada una con un nombre: Geolim Village, Hachon Village y Naegok Village. En esta última, es donde se encuentran las casas más importantes y destacables de la ciudad, así que es importante seguir el pequeño plano que te dan en la entrada para verlas todas. Son estas: Seobaekdang House, Gwangajeon House, Hyangdan House y Mucheomdang House. En cada una de estas zonas estaba la casa de los nobles (más grande y ostentosa) rodeada por las casas de la clase baja.


Los techos de tejas de las casas de los nobles contrastan con las de paja de la gente de clase más baja. Aunque fuimos y venir por las calles y nos perdimos un poco buscando alguna de las casas, valió la pena hacer la visita por libre, caminando tranquilamente por las calles, viendo el ritmo pausado del día a día de la gente que vive. Incluso en algunas de ellas pudimos ver las grandes ollas de barro que tradicionalmente se han utilizado para conservar el kimchi, la salsa típica coreana con la que aderezan casi todos los platos.




Es importante que el visitante tenga en cuenta que este es un pueblo normal y corriente donde vive gente local y que por lo tanto, no hay que adentrarse más allá de las calles públicas ni atravesar propiedades privadas, y ser conscientes de no perturbar a nadie con nuestra presencia o nuestra cámara haciendo fotos. De hecho, hay un colegio local donde los niños van a clase de forma habitual que nos hace recordar que el pueblo de Yandong no se trata de un parque de atracciones. Al contrario, el pueblo es atravesado por un río lleno de huertos junto al río donde la gente cultiva verduras para su consumo propio, en las calles se pueden ver gallinas, gatos y perros de las casas más cercanas. Se trata de una villa que mantiene intacto su forma de vida rural, así que no seamos nosotros quienes cambiamos esta realidad.



Aparte de encontrarnos en un paraje muy bonito, pudimos comprobar que estas casas construidas en tiempos de la Dinastía Joseon se encuentran en un estado de conservación realmente muy bueno y que el pueblo es un buen ejemplo del modo de vida de los yangban ( la aristrocracia coreana).


Las tradiciones locales de Yangdong

Las costumbres de temporada tradicionales se han mantenido a Yangdong, un pueblo que tiene un gran espíritu comunitario. Durante muchos años, en la villa se han celebrado fiestas populares para ocasiones especiales, como la primera luna llena del año lunar. Y lo mejor de todo es que estos eventos están abiertos al público. En hacemos un adelanto de estas tradiciones:

La cuerda:
En el primer día de luna llena del año y uno o dos días antes de las vacaciones de Chuseok, los aldeanos se dividen en dos equipos que representan al pueblo inferior y el pueblo superior. Después de ofrecer un sacrificio a los espíritus frente a Gwangajeong y bajo el árbol de ginkgo junto a Seideekdang, los dos equipos comienzan a estirar una cuerda, uno a cada lado. La cuerda del equipo ganador es cortada por todos los participantes, y un trozo de la cuerda se pone en el techo de cada casa. A continuación, se proclama que todos los hogares estarán en paz durante todo el año.


Jwibulnori
Jwibulnori es un acontecimiento popular desde los días en que las personas queman la hierba seca al borde de los campos de arroz. Los vecinos determinan habitualmente si su aldea tendrá o no una buena fortuna y una buena cosecha en función del gran incendio.

Hoguera de la Casa de la Luna
El primer día de la luna llena del año, los aldeanos y la banda de campesinos se unen para construir una casa de luna hecha de bastones de bambú cubiertas de paja, ramas de pino y leña, que tiene una puerta a la este, desde donde se levanta la luna y se quema la casa de la luna. Se dice que la cosecha del año depende de si se quema bien la casa de la luna.


Si puede hacer coincidir tu visita con alguno de estos eventos, seguro que vivirás una gran experiencia, además de disfrutar de las tradiciones más antiguas que existen en Corea. ¿Te animas?

Información útil para el viajero

¿Cómo llegar? La manera más fácil y económica de llegar a Yangdong es el bus local que sale desde Gyeongju. El trayecto es tan sólo de 40 minutos y hay suficiente frecuencia. A la vuelta se debe tomar el mismo bus en la misma carretera, en el lado opuesto de donde hemos llegado, dirección Gyeongju. El precio del billete es de 1700 wons por trayecto (por persona) y se puede comprar en el mismo bus.

Visita a Yangdong: Para acceder al pueblo de Yangdong se debe pagar una entrada que cuesta 2000 wons. Esta entrada permite estar todo el tiempo que uno quiera.

¿Dónde comer? A Yangdong no hay muchos lugares donde poder comer (sólo vimos un restaurante junto al río), así que si prevés estar durante la hora de comer, te aconsejamos que lleves algún bocadillo.

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lunes, 23 de octubre de 2017

Entrevista viajera a Jordi de Milviatges


Jordi, un amante de todo lo que esté relacionado con los viajes y un gran viajero, lo conocimos gracias a los blogs y las nuevas tecnologías. Nos hemos ido siguiendo mútuamente en nuestros viajes hasta que coincidimos personalmente en el segundo aniversario de Barcelona Travel Bloggers y nos pudimos desvirtualizar. Tanto a él como Isa (su mujer) y su hijo Marc, uno de los niños más "viajados" que al tenemos el placer de conocer. En aquel momento Celia estaba embarazada de Ivet y -seamos honestos- teníamos dudas de si era recomendable viajar con nuestra pequeña cuando naciera, durante los primeros meses de vida. Ellos son de profesión pediatra y enfermera de pediatría, y nos animaron a hacerlo sin miedos (con sentido común). Y tenemos que decir que una vez realizado el primer viaje en familia, nos animamos bastante. Tanto, que no hemos parado e incluso ahora compartimos en ocasiones nuestra experiencia viajera con otras personas, atreviéndonos a dar algún consejo para viajar con bebés e intentando motivar otras familias a viajar. Así que: Jordi, Isa: ¡estamos muy contentos haberos hecho caso y os agradecemos vuestros consejos!



Los tres forman una familia viajera encantadora y explican sus aventuras en el blog Milviatges, donde se puede encontrar información práctica de los muchos destinos donde han estado, así como leer su experiencia, siempe muy interesante. Recomendamos su lectura y te animamos a que los conozcas más a fondo en esta entrevista:


Perfil viajero

¿Cuántos países habéis visitado? Hemos visitado 86 países incluidos en la lista de la ONU y 95 estados independientes en total, incluyendo, Vaticano, Kosovo o Palestina, por ejemplo.
    ¿Peso habitual de vuestra mochilla? Ya hace mucho que no viajamos con mochila, pero el padre y el hijo pasamos con menos de 10 kilos y la madre necesita 15.

    ¿El último viae? Polonia.
      La próxima destinación? Tenemos 5 días para el puente de diciembre, pero todavía nos tenemos que decidir.
        ¿El destino favorito? (ciudad o país)Imposible decidirse, pero Roma y Estambul son las ciudades más bonitas del mundo.
          ¿Un rincón especial cerca de casa? El Berguedà y La Garrotxa son dos comarcas ideales para escaparse 3 o 4 días, relajarse y apartarse de los problemas cotidianos.
            ¿Un destino/viatge somiñado que uos quede pendiente? ¡Tants! Pero uno que creo que nunca haré: la Antártida.
              ¿Si pudiérais hacer un viaje en el tiempo, donde iríais? Iría hacia adelante. 100, 500, 1000 años... Sabemos más o menos cómo eran las sociedades del pasado pero nos quedaremos con las ganas de saber cómo serán las del futuro.
                ¿Una lectura para un trayecto largo? Cuando viajo me llevo siempre literatura relacionada con el país que visito. Sobre todo ensayos.
                  ¿Música para escuchar mientras viajáis? El pop y el rock de los 80 o 90 si viajamos en coche propio. Si no es así, no solemos escuchar o ponemos la radio.
                    ¿Una película que os haga viajar? Memorias de África.



                      La entrevista


                      ¿Cómo empezó vuestra pasión viajera?

                      En casa siempre habíamos tenido la posibilidad de viajar los veranos, con los padres. Pero siempre por Cataluña o España. Recuerdo que veía con sana envidia los viajes que hacía mi hermana grande por todo el mundo, con quien me llevo 16 años, y pensaba que algún día yo también los podría hacer. A partir de los 18 años pude empezar a salir al extranjero solo o con amigos y ya siempre he intentado hacer varias salidas cada año.

                      ¿Cuál es el viaje/destino que os ha marcado más como viajeros?

                      Hay viajes que nos han gustado mucho, por supuesto. Pero no hasta el punto de marcarnos. Si tuviera que decir uno, quizás sería el viaje a Tailandia. Era la primera que íbamos al sudeste asiático y el color, los olores, el ambiente, las sonrisas fueron un hallazgo tan grande que, por siempre jamás más, han convertido aquella región en nuestra preferida para viajar


                      ¿Cuál es el destino que más os ha sorprendido y por qué?

                      Aunque habíamos leído sobre su hospitalidad, Irán nos sorprendió especialmente en este aspecto. Gente amable y acogedora, con ganas de saber de tí y de tu país. Nada que ver con lo que los poderes y los medios de comunicación nos transmiten casi a diario.

                      ¿Una anécdota divertida?

                      Somos de mal explicar anécdotas, pero como somos más bien tímidos, comentar que en Omán casi que nos daba vergüenza preguntar cualquier cosa porque acababan invitándonos a café y dátiles cada vez que lo hacíamos. ¡Acabábamos perdiendo más de media hora!


                      ¿Y una anécdota no tan divertida?

                      Para volver de Transnístria a Moldavia, los guardas fronterizos probaron de extorsionarnos durante más de 45 minutos. Nosotros teníamos el niño en brazos, sin zapatos (que las había dejado al autobús) y con todos los otros 30 pasajeros esperándonos dentro del vehículo. A pesar de que nos entendíamos muy poco, porque ellos solo hablaban ruso y apenas una pasajera nos hacía deintérprete, conseguimos escabullirnos de la extorsión. Eso sí: no lo pasamos nada bien.


                      ¿Qué es lo más importante que habéis aprendido viajando?

                      La enorme diversidad del mundo y la necesidad de respetar las distintas culturas y maneras de vivir o pensar que no se necesita, ni siquiera, comprenderlas. El respeto tiene que estar por encima de cualquier juicio.


                      ¿Por qué recomendariáis a otras personas viajar?

                      Siempre había pensado aquello de que viajar abre la mente y te hace respetar los otros pueblos y eso, a nivel personal, es una manera de crecer. Algunas afirmaciones leídas en las redes en los últimos días de gente muy viajada me hace pensar que no siempre es así.


                      Un consejo práctico para futuros viajeros.

                      Me siento incapaz para dar consejos generales. Solo diría que a quien le de miedo viajar por cuestiones de idioma o de cualquier índole que se deje de cuentos, que coja un vuelo a donde sea y que con una sonrisa se llega en todas partes. Siempre hay alguien dispuesto a ayudarte donde nunca te lo pensarías.


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